Un espacio de reflexión en Cáceres por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
- En el evento, organizado de forma conjunta por diversos colectivos de la ciudad, se pudo debatir junto a investigadoras y científicas acerca de los problemas y retos para educar en igualdad, el desarrollo profesional y científico de la mujer y el acercamiento de las niñas a la ciencia y la tecnología.
El pasado 13 de febrero el Espacio UEx de Cáceres acogió el evento “Mujeres que piensan (y escriben)» por el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra en todo el mundo con el objetivo de visibilizar el trabajo de las mujeres que se dedican a las áreas STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) y fomentar prácticas que conduzcan a alcanzar la igualdad de género en el ámbito científico y tecnológico.
Alrededor de medio centenar de personas debatieron durante casi dos horas sobre las posibles soluciones a la desigual incorporación de las mujeres a las carreras científicas y tecnológicas, y los talleres infantiles, impartidos de manera simultánea para facilitar la conciliación de padres y madres, contaron con la asistencia de alrededor de 40 niños de 6 a 14 años.
Tras las palabras de bienvenida de Mª Teresa Terrón, Vicerrectora de Extensión Universitaria de la UEx y Encarna Solís, concejala de IMAS del Ayuntamiento de Cáceres, la catedrática y académica de la Lengua de Extremadura, Pilar Galán, inauguró la sesión con la conferencia titulada “Nacidas para ver, pero no educadas para mirar”. En ella, la escritora llamó la atención sobre el hecho de que, a pesar de las muchas mujeres reporteras y redactoras, las columnas de opinión de los medios de comunicación están firmadas casi exclusivamente por hombres. Lanzando una pregunta y una reflexión sobre la falta de voces femeninas en la esfera pública.
A continuación, Iolanda Ogando, profesora de la Universidad de Extremadura e investigadora especializada en postliteratura, protagonizó la ponencia titulada “La huella de las mujeres en el espacio público”. La investigadora mostró el reconocimiento cultural e histórico de algunas autoras y escritoras, cuya obra se refleja en celebraciones, aniversarios, premios, colecciones de sellos, nombres de calles, etc., formando así parte de la cultura compartida. Una pincelada de optimismo que muestra como la visibilización de las mujeres puede contribuir a la formación de referentes en diversos ámbitos.
Tras las ponencias, se invitó a los participantes a formar parte de las mesas de debate en las que, junto a investigadoras y científicas, se buscaron soluciones a diversos problemas, entre ellos la actual problemática de los sesgos de género que refleja la inteligencia artificial. Las mesas de trabajo se centraron en los obstáculos al desarrollo de carreras profesionales para las mujeres, no solo científicas, ,donde la conciliación es un factor decisivo. Tambien se abordó la necesidad de compartir los cuidados y las responsabilidades para que las mujeres puedan tener la misma libertad de trabajar, viajar y tomar decisiones. Otro tema relevante, planteado por las asistentes más jóvenes, así como padres y madres, fue el de las redes sociales y su impacto en la creación de modelos y la diferente búsqueda de intereses vitales y profesionales en niñas y niños a partir de una edad cada vez más temprana.
“Queda una vez más en el aire la pregunta sobre cómo podemos como padres, madres y educadores, alentar las capacidades de las mujeres y de los hombres, cultivar y mantener viva su curiosidad por la vida y el universo, que es la base de la ciencia, y construir en las niñas una autoestima y autoimagen en la que se perciban a sí mismas con derecho a opinar, con poder para elegir y con capacidad para alcanzar sus metas”, señalan desde la organización.
En paralelo se realizaron talleres científicos para los niños y las niñas que acompañaban a los participantes, a cargo de investigadoras de la Universidad de Extremadura:
El equipo de Rosa Ana González Polo estuvo a cargo del taller de neurociencia: Descubriendo el cerebro: ciencia en acción. Arlette Silva Ortiz propuso el taller experiencial Sensaciones y movimiento. Maria José Arévalo Caballero y su equipo se encargaron del taller La bioquímica en acción: ciencia en los alimentos y la vida. Y Almudena Martínez Sánchez y su equipo presentaron la investigación de la cátedra PROMETEO (PROMoción del Ejercicio físico en el pacienTE Oncológico), impulsada por la AECC y desarrollada en la Universidad de Extremadura.

Colaboran en la realización y desarrollo de este evento:
El Ayuntamiento de Cáceres, a través del Instituto Municipal de Asuntos Sociales, el Servicio de Difusión de la cultura Científica de la Universidad de Extremadura y la Asociación OKOLA. Las científicas e investigadoras Julia González, Elena Jurado, Beatriz Montabán y Iolanda Ogando, de la Universidad de Extremadura; Claudia Gómez, del Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético; Raquel Lozano, del Centro de Innovación y Calidad en la Edificación, la educadora Helena Guerra, coordinadora del Club de Ciencia y Tecnología de la Asociación Okola y la empresaria Luz Marina Hernández, CEO de Himalaya Computing.
Fuente: Servicio de Difusión de la Cultura Científica