Analizan la huella de carbono de la ganadería extensiva en la dehesa extremeña
Miguel Escribano, Andrés Horrillo, Antonio Rodríguez Ledesma, Paula Gaspar
- Investigadores de la Universidad de Extremadura (UEx) han llevado a cabo el análisis más completo realizado hasta ahora sobre la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas extensivas de dehesa en la región, integrando de forma simultánea datos técnicos, económicos, sociales y ambientales.
- El estudio, publicado en Scientific Reports de Nature, clasifica cuatro grupos de explotaciones extensivas según su sostenibilidad y capacidad para mitigar el cambio climático, y pone de manifiesto que los sistemas menos intensivos pueden compensar hasta el 60% de sus emisiones gracias al secuestro de carbono del suelo.
Investigadores del Grupo de Economía y Calidad de Producciones Agroalimentarias de la UEx han llevado a cabo por primera vez un completo análisis sobre la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas extensivas de dehesa en la región, integrando de forma simultánea datos técnicos, económicos, sociales y ambientales, incluida la huella de carbono y el secuestro de carbono.
El trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, forma parte de los resultados obtenidos por los miembros del grupo de investigación a lo largo de la ejecución de diferentes proyectos de investigación. Su publicación ha sido posible gracias a la financiación conjunta (85 %) de la Unión Europea, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y la Junta de Extremadura. Autoridad de Gestión: Consejería de Hacienda (referencia de la subvención: GR24147).
52 explotaciones extensivas analizadas
En el marco del proyecto MITIGA DEHEX, el equipo realizó más de 60 entrevistas a ganaderos y propietarios, seleccionando 52 explotaciones exclusivamente extensivas, todas ellas ubicadas en dehesa y con una superficie superior a 100 hectáreas. Además, para el cálculo de las emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e), es decir la huella de carbono, el estudio propone como unidad funcional la hectárea.
“A diferencia de los sistemas intensivos, que parecen más eficientes si se mide la huella de carbono por kilogramo de carne o leche, en este trabajo solo analizamos explotaciones extensivas de dehesa, y la clave no es la cantidad de producto obtenido sino el uso del territorio y su capacidad para secuestrar carbono en el suelo, los pastos y el arbolado. Por eso, proponemos la hectárea para medir las emisiones de dióxido de carbono equivalente en explotaciones extensivas”, explica el investigador de la UEx Andrés Horrillo, primer autor de este estudio.
Las explotaciones analizadas incluyen producciones de vacuno de carne, ovino de carne, caprino de leche y sistemas mixtos, estos últimos especialmente frecuentes en Extremadura (vacuno–porcino ibérico u otras combinaciones). Se trata del primer análisis integral que se lleva a cabo de la sostenibilidad de las dehesas que recoge indicadores de carácter técnico (carga ganadera, mano de obra, estructura de la explotación); económico (costes, ingresos, dependencia de insumos, rentabilidad); social (edad, relevo generacional, diversificación de ingresos) y ambiental (emisiones y secuestro de carbono).
4 grupos de explotaciones

Dehesa extremeña
El análisis estadístico ha identificado 3 factores clave que diferencian a las explotaciones: nivel de intensificación y emisiones; tenencia de la tierra y tipo de mano de obra; y dependencia de subvenciones de la PAC. A partir de estos factores, se han definido cuatro grupos de explotaciones. Tres grupos menos intensivos, con menor carga ganadera, menor dependencia de insumos (pienso, fertilizantes, maquinaria, etc.) y menor impacto ambiental. Uno de ellos, el más sostenible, combina buenos resultados económicos con prácticas de manejo regenerativo. Y se identificó un cuarto grupo de explotación más intensiva, con mayor número de animales por hectárea y mayores emisiones (2183 kg CO₂ equivalentes por hectárea), pero también mayor rentabilidad económica.
Los grupos menos intensificados, con menor número de animales por hectárea y menor dependencia de insumos, emiten en torno a 700–1000 kg CO₂ equivalentes por hectárea, y logran, además, compensar entre el 43% y el 63% de las emisiones gracias al secuestro de carbono, lo que evidencia el potencial de mitigación de cambio climático de la ganadería extensiva gestionada de manera adecuada.
Finalmente, el trabajo recomienda que la administración diseñe políticas diferenciadas por tipología de explotación, especialmente en el marco de la PAC, para reconocer la sostenibilidad de la ganadería extensiva y favorecer la implantación de prácticas con alto potencial de mitigación frente al cambio climático. La asociación europea sobre producción animal, European Federation of Animal Science, también se ha hecho eco de los resultados de este estudio que pueden servir de apoyo para desarrollar estrategias de gestión específicas que orienten los sistemas ganaderos extensivos hacia una mayor sostenibilidad y resiliencia.
Fuente: Servicio de Difusión de la Cultura Científica de la UEx
Referencia bibliográfica
Horrillo, A., Gaspar, P., Rodríguez-Ledesma, A. et al. Integrated assessment of greenhouse gas emissions in extensive livestock farming systems. Sci Rep 16, 2996 (2026). https://doi.org/10.1038/s41598-025-32814-0